Pluma

Nos hicimos unas alas de papel y nos lanzamos al vacío, con la esperanza de poder planear antes de estrellarnos contra el suelo. Dejamos los grilletes al borde del acantilado, allí en donde la mayoría se pregunta cómo atravesar el abismo. Nos dijeron locos, sí, aquellos seres sumidos en la inopia, los mismos que decían tener el control de la situación. Nosotros apostamos como quien pierde la cabeza y nunca más retrocedimos, ni siquiera a centímetros de nuestra propia destrucción.
Lo nuestro era volar.
Y volamos.